La empresa israelí Infinity difunde el concepto de una realidad aumentada (AR) superior a la de los anteojos Google Glass a través de el siguiente video:

Más allá de que Melissa merezca el intento, el protagonista no deja de caerme mal. Creía que era solo mi opinión, hasta que mostré el video en un entrenamiento en Telefónica. El auditorio se bancó a la Ferrari y al juego de billar, pero las opiniones cambiaron cuando la el protagonista tuvo acceso no solo a los datos online de Melissa, sino a cuestiones más futuristas: registrar emociones a través de la voz, por ejemplo.

Enumero un recuento rápido de opiniones de los asistentes: el protagonista es frío, juega sucio con la información no consentida que recibe, probablemente triunfe en el billar (y gane con Melissa) pero eso no lo hace un ganador. Los únicos puntos favorables del video se los llevaron Melissa y la Ferrari. En suma, con toda la información de que dispone -y esto constituye una asimetría en el juego de la conquista-, el protagonista no corre riesgos. Es inmune al azar, no lucha, no transpira: es un robot.

Me quedé pensando luego que por algo es que el Google Glass tiene un LED en el marco que se activa cuando el anteojo está en funcionamiento. Esto sirve para igualar, de algún modo- la balanza hacia los “no usuarios” de AR. Habrá que empezar a pensar en una especie de “neutralidad de gadgets” que va más allá de estos anteojos, y en la que ayudaría mucho, desde luego, que Melissa no entregara tan ingenuamente toda su información a la Red.

Tal vez hoy estos asuntos de privacidad no sean corrientes, pero en el futuro lo serán. El lema corporativo de Telefónica en todo el mundo es “Be More“. Supuestamente la tecnología aumenta nuestro potencial y nos hace mejores. Esto aparece profusamente en la publicidad de Telefónica: todas las razas y todos los dispositivos convergen en un ideal positivista. Por el contrario Infinity nos muestra en el video un contexto en donde la tecnología nos hace si no peores, al menos más mezquinos y calculadores. Dudo que haya sido ése el objetivo del equipo de marketing de Infinity.