Parece que el antídoto a las recetas fáciles de la autoayuda -en cuanto a la búsqueda de la felicidad- es olvidar los sagrados objetivos de superación profesional, y abrazar la incerteza inherente a la vida.
Esto ya lo sabía Heisenberg, pero vale el libro de Burkeman, la hermosa animación que lo explica, y la introducción de Brain Pickings.

<p>&amp;amp;amp;lt;p&amp;amp;amp;gt;Finalmente&amp;amp;amp;lt;/p&amp;amp;amp;gt;</p>