En un debate sobre literatura y ciencia ficción de hace unos días, uno de las conclusiones fue que ni el más eximio escritor puede avizorar el futuro con precisión, en especial en lo que se refiere a tecnología. En particular, hay ciertos conceptos que retornan cuando se los pensaba muertos y enterrados, y es el caso de las “cajitas” o Set-top Boxes.

Hace una década o más tenía una reunión semanal con proveedores de estas cajas, que en teoría permitían ver Internet (en una instancia de Dial-up) en la televisión. El concepto tenía dos defectos: ninguna cajita era perfectamente compatible con todas las tecnologías, y lo que uno ve en Internet en la PC o la laptop es muy distinto (por ámbitos, por distancias, por contexto) de lo que se ve en la TV con la familia. Es el viejo concepto “one feet vs ten feet”. Las cajitas nunca se vendieron.

Pero diez años después, las STB están bien vivas, según el reporte de Broadband TV news. Más de 50 millones en el mundo instaladas en 2009 es el dato. Los motivos son dos: el apagón de la TV analógica en países como Estados Unidos, y los servicios de PPV y VOD en Telcos y cableras, en ascenso, en particular en UK y Francia. A esto debe sumarse el crecimiento de la TV satelital en China, para los siguientes dos años.

Me quedo pensando en el significado de STB. Una cajita para poner arriba de algo. Ni un decodificador, ni un modem, ni un i-algo. Los nombres, finalmente, son tan impredecibles como la evolución de una tecnología.