Hablando con un corredor amigo acerca de  una futura charla divulgativa sobre marathones, training, aplicación de relojes GPS, y locuras via Excel, pensé que hay una “Long Tail”-ese efecto descripto por  Chris Anderson-, una distribución de corredores, siguiendo el siguiente patrón:

  • Solo un 40% de los argentinos realiza alguna actividad física.
  • De ellos el 8% corre.
  • Sólo un 25% de corredores participa en competencias.
  • De ellos, sólo un 5% llega a correr un marathon de 42km.
  • Según datos de US, de los que llegan, sólo un 25% lo hace abajo de 4 horas, un 8% llega abajo de 3 horas y media, y sólo un 2% llega abajo de 3 horas.
  • En valores absolutos, todo esto significa que  en Argentina hay unos 16 mil personas que corren los 42K, pero de ellos llegan en 3h y media solo unas 1300 personas, y la “elite” (que baja las 3 horas) es de solo 300 personas.

El concepto de “long tail” aplicada al atletismo se ve del siguiente modo: en la “parte fina” (hacia la derecha) de la curva está la elite que sale en los titulares de la notica de las carreras, pero el negocio proviene de la “parte gruesa” de la curva (hacia la izquierda), la inmensa cantidad de gente que corre mucho más lento.