«Ticking away the moments that make up a dull day
Fritter and waste the hours in an off-hand way /
Kicking around on a piece of ground in your home town
Waiting for someone or something to show you the way.»

«Time» (Pink Floyd, 1973)

El tiempo se va, y Google parece tener el remedio. En sus estrictas reuniones con memo, briefing inicial de diez minutos y tiempo acotado, acaba de imponer el «Time Timer» para urgir a los asistentes a avanzar sobre los temas arduos antes de llegar a un cierto límite. No sé cómo traducir el nombre de este objeto, «temporizador del tiempo» tal vez? Su precio varía entre 24 y 30 USD según el tamaño.

El Time Timer posee varias versiones (físico, de muñeca, en App, etc) pero Google sugiere sin vueltas ir por el objeto físico grande (12 pulgadas), colocarlo en un lugar visible, setear el tiempo total disponible, e ir consumiendo la agenda mientras el reloj señala el tiempo restante en rojo flagrante. Aparentemente con este objeto la reunión es más eficiente y se evita la procrastinación.

time timer

En fin, se puede innovar para lograr efectividad? Se puede forzar la creación de soluciones? Para trabajadores dispersos o con síndrome de atención parcial (CPA) surgen herramientas «cool» como Coffitivity . Para reuniones Google impone algo tan medieval como un reloj físico. El hecho concreto es que el tiempo corre, los granos de arena caen en la clepsidra,  y nuestra productividad -nuestros meros actos- están siendo juzgados.

«Every year is getting shorter, never seem to find the time
Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines
Hanging on in quiet desperation is the English way
The time is gone, the song is over, thought I’d something more to say.»