Continuando con la los posts originados en el show de Dave Letterman, Kevin Spacey se despacha a gusto acerca de Twitter. Primero se horroriza contra el pensamiento medieval de su anfitrión (“cuánto cuesta?” “yo tipeo con todos los dedos”) y luego puede ocuparse de echar una mirada crítica hacia sus propios “followers”.

Los 4 minutos no tienen desperdicio -ni subtítulos, esta vez-. El histrionismo de Kevin domina con facilidad la escena y sale airoso -tanto como Seinfeld en el post anterior- aunque el comentario dominante en You Tube haya sido “Kevin, cuando salís del placard?”.

Es interesante la mirada condescendiente de Letterman hacia todo lo que sea Social Media, como si les concediera los quince minutos de fama a cada cuestión 2.0 y luego ésta concluyera a su antojo, con el gesto de una cámara que se apaga.