Diapositiva1Una visión muy rápida de los últimos cambios en la industria de los medios y de las telecomunicaciones arrojaría el siguiente resultado: todo lo que da ingresos debe ser móvil, todo lo que suena a nuevo se centra en buen contenido.

La siguiente pregunta es: qué hay en la intersección de ambas tendencias? El repentino interés de Netflix acerca de los videos cortos (menores a cinco minutos) se sitúa en ese lugar preciso, tras conocerse el resultado de ciertos tests satisfactorios a usuarios descriptos en un reciente artículo de Gigaom (thx Lili Beriro por la referencia).

Antes de 2012 Hollywood pensaba que un “short form” era apenas la adaptación de un contenido ya producido. El ejemplo clásico era la síntesis de series de los ’70s. Sin embargo las Telcos móviles no estaban interesadas: la “usabilidad” no era buena y el producto parecía viejo.  Pero hubo cambios: entre 2011 y 2012 hubo mejores plataformas de VOD, creció la difusión del concepto VOD en LATAM, y Netflix despegó fuera de Estados Unidos. En 2013 y 2014 proliferaron los esquemas de UGC (contenido generado por el usuario, Vine y similares inundando redes sociales). Ahora la sensación es que el “short form” vuelve gracias a mayores pantallas, mejores baterías y más segmentos de usuarios dispuestos a ver videos en un contexto móvil. Mi opinión personal: el móvil es un “preview” del contenido principal donde la gran pantalla sigue triunfando.

Falta algo: dar equilibrio a la forma de cobrar este servicio. Un modelo “flat” sería perjudicial para la red, y un modelo demasiado agresivo de pago por tiempo espantaría a los usuarios. Veremos qué depara el 2015 en algo que seguramente crecerá: videos de calidad y de corta duración en el móvil.