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En la vida real la gente nos gusta o no, casi sin matices. En las redes sociales hay acciones intermedias para que el contenido sea valorado o repudiado. El simple hecho de dar a conocer a otros que algo te gusta en el contexto de redes sociales abre un sinnúmero de razones mayor a las que resultan en un principio evidentes.

Sobre el “like” de Facebook se ha dicho mucho, tal vez demasiado, pero creo que el motivador principal es el de limosna moral. Ponemos “like” porque cae bien la persona, pero uno no se gastaría tanto en leer o comentar el contenido compartido. Se ha criticado mucho, para balancear, la ausencia de un botón “dislike”. Facebook es un medio pavorosamente optimista, si cabe el oximoron.

El sentido del “fav” de Twitter es más rico. Parece haber una doble función principal: simplemente dar mérito a lo que nos gusta, o agendar algo para verlo mejor luego. Pero un estudio reciente realizado sobre unos 600 tuiteros en UK establece una taxonomía de matices intermedios y estudia mejor las motivaciones. Rescato un par de opiniones textuales del estudio:

“(fav) is to signal approval of a tweet that I don’t want to retweet to my followers.”

“I don’t retweet them cause I don’t think others might find them funny (often because they’re offensive/too geeky/too niche).”

Entonces RT parece tener el significado de un homenaje mayor. No sólo es el mérito del tuit sino tener la confianza de presentar al autor del tuit a una audiencia mayor que probablemente lo entienda, él y a su contexto. Mucho pedir, tal vez? En estos estudios no figura para nada el RT irónico absolutamente argento, que para mí es distintivo de nuestra manera de sobrevivir: el hecho de perder tiempo y energías en descalificar al otro, revelando nuestra propia inseguridad.

En estos días  Twitter acaba de lanzar –por ahora solo en celulares- una función de “mute” donde podemos silenciar a alguien sin bloquearlo. El charlatán desconoce que ha sido silenciado, esto permite reactivarlo al tiempo y evitar que el timeline sea monopolizado por gente demasiado… necesitada del tweet. Me parece un gran aporte, pero también un paso anterior al bloqueo definitivo.

Likeamos, faveamos, hacemos RT y Mute. Interactuamos, a menudo con gran torpeza. A la miseria de los “selfies” se añade la de los “braggies” (posteo continuo de imágenes hedonistas para provocar envidia, trasplantada a Twitter con el hash #AsíLosLeo) merecedora de un post aparte. Esta torpeza en el comportamiento hará que las redes sociales se extingan, pero algunos conceptos como el de la reputación online servirá para que el individuo pueda emerger de la masa en otras formas de relacionamiento (metaverse?) que aún no imaginamos.