No la vimos venir

coronavirus workers wuhan

En la fiesta de Navidad del 2019, hace millones de años, yo contaba como chiste familiar el escaneo de temperaturas en los aeropuertos de China. La transición del modo-chiste al modo-seriedad fue abrupta. No la vimos venir, y el mundo será otro. Cualquier puede hablar ahora desde la seguridad relativa de su living. Cualquiera puede conjeturar. Eso hice los últimos días, y voy a pasar en limpio lo que estuve pensando, mientras por enésima vez para un helicóptero por arriba de mi casa recordándome el Estado Presente. Más abajo, en su nuevo horario adaptado de 12AM a 3PM, la vecina tose.

Históricamente el individuo ha invertido tiempo en comprar espacio, en lograr poner una valla entre sí mismo y sus semejantes. Suena un poco jodido, pero es así: pregúntenle a los que viven en un mono ambiente qué hubieran preferido. Hoy nos sobra tiempo y nos falta espacio. El ser humano es muy sensible a esos cambios abruptos en estas dos variables que solo los Bill Gates pueden ver venir con tiempo.

Me da mala espina cuando en poco tiempo varía mucho mi opinión sobre cosas triviales (un viaje, una inversión, una conducta) . Siento que me mueven todo el tiempo el marco de referencia. Eso me da una idea de la magnitud de la crisis. Hace diez días estaba perfecto irse a Cariló, cinco días después era un crimen contra el Estado, hoy es imposible. Veamos qué surge:

  • En términos de sociedad, se perdió la oportunidad del post-2001. Recuerdan esos dispositivos de Telepresencia? Trescientos mil dólares para comunicación entre distintas oficinas dispersas por el mundo. Recuerdan que la gente no iba a volar más? Esto ya nos pasó hace veinte años y como sociedad dejamos pasar la oportunidad.
  • Gana la capacidad de producción en modo inmóvil. Todo lo que funcione sin desplazamiento de átomos. Ganan los Hacedores de Datos (llámese Big Data, Analytics, Data Science) a corto plazo; a largo plazo, muchos de sus clientes B2B están listos (ejemplo: Retail). Pero si los clientes están en problemas, todos estamos en problemas, incluso mis amigos de Big Data. Nota lateral: amigo Negroponte, no siempre los bits podrán  reemplazar a los átomos.
  • El teletrabajo llegó para quedarse. Cuanto más nos acostumbremos al Zoom o al Slack, más sencillo nos parecerá, y llegará las preguntas: para tomar esta decisión nos desplazábamos? Era tan importante el F2F («face to face»)? Yo sigo pensando que es indispensable en términos profesionales (la definición de una venta) o personales (si hace falta que les dé ejemplos, estamos en problemas), pero como se ha dicho, el mundo será otro. Habrá menos trabajo y más oferta, gana aquel que sepa adaptarse a los tiempos que corren. Lo siento como el gran reset de la humanidad después de la Revolución Francesa.
  • Los estados populistas venden inmediatez y se lanzan al lockdown. Los estados racionales piensan un poco más las medidas, testean, y van más allá del beneficio inmediato, piensan en cómo quedará el país después (buenos ejemplos: Inglaterra y Alemania). Qué es mejor, diez mil muertos de CoVid en un mes, o un millón de muertos de hambre en tres meses? Son preguntas incómodas, pero deben ser hechas. Con una consecuencia adicional: en el lockdown es sumamente incómodo manifestarse en contra. Tal vez todo esto haga que vuelvan los liderazgos fuertes y no democráticos como los de China o Rusia, y con fascismos de uno u otro signo en la vecindad de LATAM.
  • Volveremos a viajar? Tal vez conseguir un ticket de 500 USD en una low-cost para amanecer en Gatwick haya sido una fantasía que duró unos pocos años. Imagino mucha menos gente con chances de tomar un avión, menor frecuencia de viajes y un control sanitario mayor en las fronteras. Resultado, tickets x5 o x10 más caros. Creo que volveremos a la época de nuestros abuelos o bisabuelos, donde viajábamos una vez por año tras una decisión drástica, a menudo para no volver. O tal vez el nuevo low-cost sean los barcos, y el slow-travel sea una cuestión de los más jóvenes que tengan tiempo y estómago para la experiencia de cruzar el Atlántico en tres semanas.
  • Es probable que haya un protocolo sanitario mundial, una especie de carnet o Id que deba exhibirse en las fronteras atestiguando sanidad. Esto requiere una integración de los sistemas de salud, tal vez ya capturados por los Estados. A la vez ni la OMS ni la WHO ni las UN han colaborado significativamente en la crisis, y emerja una entidad que otorgue visas sanitarias. Por supuesto, en el nombre de la enfermedad que sea, muchas libertades individuales serán atropelladas. Pero acaso no pasaba lo mismo con los leprosarios?

En fin, «nous sommes en guerre» dijo Macron, y definió bien el estado de las cosas. No es buen tiempo para el pensamiento independiente. El periodismo «militante» funciona a la velocidad de la luz, agitando aires casi malvinenses. O bien se está a favor del Estado y de la guerra contra el enemigo invisible, o bien uno es un criminal; y sospecho que esto ocurre en casi todos los países. Se están perdiendo los matices.  Se está construyendo en los países una épica en contra del individualismo que sirve para enmascarar la derrota definitiva del Estado en muchísimos ámbitos. Todo por qué: los pequeños burgueses que fuimos laxos y no pusimos energía en controlar nuestro club o nuestro administración, íbamos acaso a poder controlar nuestros países?

No tengo más certezas que éstas. Y en el pequeño mundo casero, un par de cosas más:  si sigo subiendo y bajando la escaleras de mi jardín para mantener el estado, me voy a romper la cadera. Mientras, el helicóptero está volviendo a pasar por arriba de mi balcón, y luego de hacerlo zumba con mucha fuerza la heladera de la cocina. Y la vecina sigue tosiendo.

7 Comments

  1. Coincido en muchas cosas. Había, en general en estas latitudes, un estado muy ausente en muchos ítems básicos. De repente, el Estado tiene que tomar las riendas en un asunto que significa la vida o la muerte de muchas personas (no más que en muchísimos otros conflictos por los que la humanidad ya pasó, dicho sea de paso). Se nota por lo general un nivel muy grande de improvisación, de falta de timing, y una sensación que el Estado no tiene constumbre de dirigir con tanto rigor la vida de sus ciudadanos, con diferentes matices y grados en los diferentes países. Qué surgirá de aqui? Una cosa se vislumbre más o menos clara: el totalitarismo va a ganar fuerza, del color que sea. Escenas que hace dos semanas eran literalmente imposibles y hoy son apoyadas y festejadas por multitudes (como que el gobierno te meta en un hotel= prisión domiciliaria por tiempo indeterminado por el sólo hecho de haber llegado del exterior) serán más comunes. LIbertades individuales se perderán, y claro, todo esto apoyado e vitoreado por un periodismo acólito.

    • Sí, así es. Me olvidé de comentar en el post cómo las libertades individuales mínimas, como salir a correr en solitario, son aprobadas solo por los países con tradición de respeto al individuo (norte de Europa) y condenadas por otras sociedades sin el más mínimo argumento. Me trato de salir de mi propio filtro político en esto, pero es muy Handmaid’s Tale ver a la gente agachada y obediente cumpliendo algunas normas absurdas, alineándose en contra del Surfer de Ostende pero mirando para otro lado cuando un famoso político no cumple la restricción, sin que haya una explicación más fina. Cuando la economía apriete en cada país van a tener que liberar sin poder explicar qué cambió de un día para otro. Abrazo Quini, ojalá haya otras cervezas en el jardín!

  2. Hola Daniel, creo que estamos ante un cambio de Era que se inicion con el nuevo milenio y como en todo cambio de ERA tenemos que pensar con los nuevos paradigmas: En lo laboral, no seremos mas empleados, cambio de Tiempo por $$$, seremos emprendedores donde tendremos cambio de T x $ y ademas buscaremos otro tipo de ingresos pasivos cambio de T x T+$$$ (obtencion de regalias, alquiler de bienes, muebles o inmuebles, etc), En lo familiar, las uniones seran de por vida? y sin que esto signifique ruptura, en lo Educativo alentar y conservar la creatividad, 100% al momento de nacer, los niños son los mas creativos y luego los vamos censurando, nada esta bien o mal, basta de memorizar y copiar cosas perimidas, en lo espiritual, perderan protagonismo las religiones y crecera el respeto a los valores y creencias, sin el temor a un castigo, en el esparcimiento, hacer lo que nos guste y disfrutemos, independientemente de la opinion de otros, hacerlo pese al otro, sin dañar al otro, en lo personal, listar los sueños, planificar a corto, mediano y largo plazo y accionar dia a dia, verificando frecuentemente que tus acciones te esten acercando a ellos, ser congruente entre nuestros dichos y acciones. Bueno Daniel me desperte y sigo en mi «cuarentena» porque #YoMeQuedoEnCasa y sea como sea confio que de esta saldremos fortalecidos con nuevos aprendizajes y seguramente …lo mejor esta por venir… la Humanidad salio de muchas Pandemias, esta no sera facil y tambien pasara. Un abrazo. JorBu El Correcaminos (Jorge Buffa Velasco)

    • Hola Jorge, y más cosas aún (voy a tener que revisar lo escrito). En nuestro ámbito del deporte, me pregunto si el bienestar físico será un lujo imposible de solventar? Los clubes como GEBA serán vistas en el futuro como una especie de gasto orgiástico de calorías, cuando la gente «debe» ser más eficiente en su ingesta / gasto de energías? Una pista de 400 m o una pileta olímpica serán parte de una película de Sci-Fi dentro de 50 años? Sí, se vienen muchos cambios. Abrazo.

  3. Hola Daniel,
    Descubrí tu blog por casualidad y me pareció muy interesante tu trabajo y aportes en general. Me gustaría saber tu opinion en que deberemos invertir nuestro tiempo a futuro. Que conocimientos y habilidades serán importantes aprender y desarrollar para poder trabajar en este futuro no tan lejano. Personalmente me interesa mucho el campo que se habre con la tecnologia del blockchain pero todavia no logro visualizar que en ambitos concretos hoy, en nuestro pais, llevarlo a la práctica. Desde ya muchas gracias y te mando un corsial saludo desde el interior de la prov de Santa Fe.
    Adrian Staffolani

    • Hola Adrián. El blog refleja ideas muy diversas, la tecnología es solo una parte, y dentro de esa parte blockchain es solo un aspecto: cómo va a ser la historia cuando se fragmente cada vez más el sistema bancario y cuando dejemos de pagarle a una autoridad central solo por «dar fe» de los pagos, cosa que la tecnología te permite sin pasar por este lugar central.
      Pero hay cosas más importantes como aprender a entender los datos. Lo que pasa con el CoVid es un ejemplo. Hay diez mil tableros e interpretaciones, y las decisiones (lockdown sí o no, barbijos sí o no) dependen de esas interpretaciones.
      No sé cual es tu edad, pero el consejo es estudiar datos, aprender a programar (R o Python) y tener una cultura crítica respecto a los datos: saber entender una visualización sin depender de nadie.
      Un saludo y gracias por el comentario.

      • Hola Daniel,
        Muchas gracias por tu respuesta. Coincido. Tengo 47, vengo de dos mundos diferentes pero que en algún lugar se conectan misteriosamente, la filosofía y la informática. Grandes e interesantes desafíos nos esperan a todo nivel, sin embargo veo una amenaza en el resurgimiento de la ingeniería social y la planificación global ayudados por la tecnología. Por eso creo que hay que conocer las herramientas disponibles para conocer y tomar decisiones. Un cordial saludo. Te sigo en el Blog.

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